lunes, 4 de abril de 2011

La muerte de un soldado

Y lío mis sesos en bramante
esculpo estatuas en el aire
como nubes que deshace el viento,

y sigo arañando mi garganta
clavándome tus versos
arrasando, como el aire,
la armadura del soldado

su invicto orgullo
su malogrado caballo

Ya no se siente invencible.

Cemento de arena y sudor espeso
gotea entre sus dedos
en el latido de su puño cerrado.

Le ha vencido el aire invisible,
el mismo que tensó las velas
con la fuerza que le llevo
a los pliegues de la tierra.

Madonna X-Static Process Live

viernes, 1 de abril de 2011

Fabula

Como un mercenario sin escrúpulos
aquél poeta inspirado
ignorante de la frágil verdad
despreciando el azul sutil,
prostituyó sus versos
por halagos de extraños.

Pasó al mundo de los poemas robados,
poemas usados,
poemas de segunda mano.

En la puerta de su estancia
ahora figura un cartel:
"a poeta sin vanidad
se ofrece musa en alquiler"

mi pared

Tras esta pared sorda donde esta el mundo pequeño que me pertenece,
hay otro mundo más grande donde a menudo me siento diferente,
como una extranjera desorientada.

Y dejo aquí mis versos torpes,
ingenuos,

como yo

A borbotones ansiosos de pasión,
sin sentido, a falta de algo,

como yo

Sin tildes, signos y pausas
como el agua vertida en el suelo,
y al final
se canaliza en las juntas de la baldosa más cercana

Con el ritmo de radio mal sintonizada
que nos devuelve las voces distintas
cuya unión se oculta en un silencio,

como el mío

Y no entendemos nada.

martes, 29 de marzo de 2011

Pigmalion

Hoy he hecho unas croquetas con esa textura,
la textura sabrosa de la sabiduría tuya.
Tienen poco tiempo de vida antes de ser devoradas por la envidia.
Que el olor las delata y el sabor las espera en paladares virtuosos.

No son mis croquetas para disfrute del mediocre ni la prisa del ansioso.
Ni para el indeciso
Ni el caprichoso

Pendientes de unos dedos suaves que adoren su color
calor de amor que amasó su hacedora
mientras esperaba un poema que nadie le escribió. _________________________________________
Te gusta el color de mi piel, las pecas en mi cara,
el brillo del pelo, mi forma de andar…
te gusta mirarme soñando un beso que no te hace falta.
Y yo,
Quisiera acoplarme en un abrazo sin demanda, abrigar tus esperanzas.

lunes, 28 de marzo de 2011

El Manual

- Pase señor Proctor, llega usted en muy buena hora.
Su sonrisa hacía creíble aquella frase y para subrayarlo le ofreció un té.

- Un café con leche si no le importa Leonor, los tes me dan cagalera.
Proctor era educado pero a menudo abusaba de la confianza en si mismo sabiendo que esto le hacía más atractivo a los ojos de Leonor.

- Bien,
Leonor no tenía café hecho pero no dijo nada, cuando Proctor cayera en la cuenta ya sería tarde y ella se disculparía por la falta de tiempo. Los pequeños detalles siempre eran previsibles, Leonor tenía especial habilidad para el protocolo.

- He revisado todos los manuales, no hay nada en esos textos, no se que decirle Leonor. Será mejor que viajemos juntos a ese lugar. Puede que allí encontremos alguna pista.

- Es posible, aunque,… un viaje en estos momentos ……. no se si es oportuno tengo algunos negocios por resolver y…..

- No pretendo incomodarla Leonor es un viaje más, pero no puedo ir solo.
Leonor bajó la cabeza y no pudo evitar un leve gesto de turbación

- En fin, tengo que marcharme es inútil darle más vueltas, está todo hablado, la decisión es suya. Proctor bajó las escaleras lentamente mientras Leonor le miraba desde la puerta.

- ¡ Tengo que pensarlo señor Proctor! Sé que usted lo entiende… Proctor se detuvo y giro la cabeza rozando el hombro con su barbilla.

- ¡Claro Leonor! puede que aun no este preparada para conocer todas las respuestas. Se sintió ofendida y cerró la puerta girando ruidosamente la llave para protegerse de los pensamientos de aquel hombre.

Proctor se incorporaba de nuevo al tránsito de la calle en aquella ciudad aún ajena.

miércoles, 23 de marzo de 2011

Soledad


Rosas rojas de sangre dejaron perpetuo rastro
hacia el mismo centro de mi casa,
hoy secos testigos, marchitos, del día que me quiso.

No han vuelto las rosas a mi.

La mirada perdida en el gesto sombrío,
se alejan las horas que no dí,


Zarzamora con “penar que le devora”
Como ladrona arrepentida, lo abusado llora
y pregona devolver.

Las golondrinas ruidosas no paran en mi cordel
en la primavera del frío
porque no quieres viajar conmigo.